Repostería Margoth, pastelería fina con creatividad propia: una nueva propuesta dulce en Lambertuchi

Repostería Margoth, pastelería fina con creatividad propia: una nueva propuesta dulce en Lambertuchi
octubre 23 22:05 2026

La repostera Margoth Andia abrió su local en la calle Las Orquídeas, donde ofrece tortas artesanales, postres y productos personalizados para todo tipo de celebraciones. Con más de tres décadas de experiencia, apuesta a la calidad, la creatividad y el vínculo con la comunidad.

La pasión por la pastelería y las ganas de acercar una nueva propuesta al barrio impulsaron a Margoth Andia a abrir las puertas de Repostería Margoth en Lambertuchi, donde desde el 1° de junio ofrece una amplia variedad de tortas, postres y dulces elaborados artesanalmente.

Margoth Andia con sus tortas

El local está ubicado sobre la calle Las Orquídeas y surgió a partir de una necesidad que la propia emprendedora identificó al recorrer la zona. “Siempre me gustaba venir por las plantas y al mismo tiempo venía a la feria boliviana, de mi colectividad. No vi una pastelería y se me ocurrió poner una”, contó.

Oriunda de Cochabamba, Bolivia, Margoth lleva años dedicada a un oficio que, según reconoce, la acompaña desde siempre. Aunque se formó como secretaria ejecutiva y trabajó durante cuatro años en la Municipalidad de Cochabamba, su verdadera vocación terminó abriéndose camino entre las recetas y las preparaciones dulces.

“Prácticamente, desde que tengo uso de razón siempre me he inclinado a la pastelería”, explicó. Durante 21 años se formó de manera autodidacta y, posteriormente, realizó cursos de especialización en Colombia y Perú.

Tortas artesanales para cada ocasión

La propuesta de Repostería Margoth se distingue por la variedad de sabores y la elaboración propia. Entre sus especialidades se encuentran las tortas tradicionales de vainilla, con seis opciones de relleno, y las tortas tres leches en diferentes versiones: vainilla, maracuyá, frutilla, chocolate y maracumango.

También ofrece Selva Negra, Red Velvet, Sublime y torta Oreo, además de preparaciones especiales como la Matilda y la torta Baileys, que se realizan por encargo.

Elaboración propia sin conservantes

“Los rellenos son elaborados por nosotros mismos. No compramos rellenos de otro lado; los elaboramos sin conservantes de ninguna clase”, destacó.

La pastelería trabaja tanto para compras cotidianas como para celebraciones familiares y eventos. Cumpleaños infantiles y de adultos, casamientos, quinceaños, bautismos, comuniones y reuniones sociales forman parte de los pedidos habituales.

Además, realiza diseños personalizados con fotografías, láminas comestibles y toppers tradicionales y en 3D. El local también dispone de artículos para acompañar los festejos, como velitas, bengalas, tarjetas y adornos para tortas.

A la oferta se suman 16 variedades de postres, mini tortas y tartas que se preparan semanalmente, entre ellas las de limón, frutilla, durazno y maracuyá. Una alternativa para quienes buscan algo dulce para compartir, incluso sin necesidad de organizar una celebración.

Una filosofía basada en la calidad

Con experiencia en otros emprendimientos pasteleros de la Ciudad de Buenos Aires y Lomas de Zamora, donde alquila un local desde hace aproximadamente 14 o 15 años, Margoth sostiene una mirada particular sobre el crecimiento comercial: la competencia puede convertirse en un estímulo para mejorar.

Local en Bo. Lambertuchi

“Mientras más negocios haya, es algo que te obliga a ser mejor, a mantenerte en vanguardia, a mantener tu calidad y, si es posible, mejorarla”, afirmó.

Esa filosofía también se refleja en su relación con la comunidad. La repostera contó que suele colaborar con una guardería cercana a su local de Lomas de Zamora, donde aporta tortas para chicos que no pueden celebrar sus cumpleaños y para los cierres de año.

Un lugar donde sentirse en casa

La llegada a Lambertuchi también tiene un componente personal. Margoth contó que anteriormente había tenido un local en Pilar, pero decidió cerrarlo porque no se sentía cómoda en ese entorno.

“Encontré mi ambiente en este lado”, expresó sobre su llegada a la zona, donde destacó la presencia de la colectividad boliviana. Actualmente continúa viviendo en Pilar, aunque no descarta instalarse más adelante en Escobar.

Casada con José, con quien en enero cumplirá 45 años de matrimonio, es madre de tres hijos. Su hija mayor también es pastelera, mientras que sus dos hijos menores son profesionales.

Con una propuesta que combina elaboración artesanal, variedad y atención personalizada, Repostería Margoth busca hacerse un lugar en Lambertucci bajo una premisa que resume su identidad: pastelería fina con creatividad propia.

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